domingo, 7 de febrero de 2016

Mooncakes por fin!

Mientras mi cabecita cocina algo rico y dulce para san Valentín os traigo unos pastelitos muy especiales que hacía años que quería preparar. Sí habéis leído bien, años, y es que allá por noviembre de 2013 Sandra Mangas publicó en su blog una receta monísima y diferente y se me antojó hacerla. Por su originalidad, por sus ingredientes pero sobre todo porque usaba un molde del que no sabía nada!!!


Y me puse a buscar, y como por aquel entonces estaba tan de moda la repostería creativa había cortadores y moldes hasta en los bazares chinos y para allá que me fui y encontré un molde muy parecido que pensé que me serviría. Y lo guardé en mi armario de cachivaches, y me miraba cada vez que lo abría pero no me decidía a preparar la super receta hasta que llegó a mis manos el libro Chocolate de Sandra.


Y cuando marqué las recetas que iba a hacer sí o sí ahí estaba, llamándome. Así que para que retrasarlo más?  Era hora de estrenar el super molde. Me releo la receta y veo que tengo todo lo necesario (gracias a mis compras de ingredientes raros en Aldi tenía aceite de cacahuete en la despensa) y pongo manos a la obra.


Pues bien, dos horas después aquí estoy con mis mooncakes listos. Requetelistos y fotografiados! No me digáis que no es fácil. No me quedarán tan bien como a Sandra ni los pastelitos ni las fotos por supuesto, pero el olor a cacahuete ha invadido mi casa y esa pasta de chocolate es amor purooooo.


Ya me quité la espinita,  y no sólo eso, mi mente da vueltas para pensar nuevos usos de ese molde taaaan cuco que trae cinco acabados para hacer pastelitos remonísimos.


Cuenta la Wikipedia que los mooncakes son "un dulce chino tomado tradicionalmente por el Fiesta del Medio Otoño, uno de los más importantes de China. Esta fiesta es para adorar y observar la luna, considerándose estos pasteles imprescindibles para la ocasión." Los míos al ser cuadrados no son mooncakes, habrá que buscar otro nombre... Qué tal cubecakes?  Jajajajajaja

martes, 2 de febrero de 2016

Un plumcake con chispa

Aquí estoy de nuevo con una receta con chispa, de esas que tanto me gustan... No os penséis que es lo único que he horneado estos días!  Preparé unos bizcochitos chocolateados que estaban de muerte pero no le hice unas fotos decentes!!! Bueno ni decentes ni nada, ja ja ja.
Bizcochitos preparados para el baño
Con la receta de bizcocho de chocolate más rica del mundo y el molde de los bizcochitos me quedaron la mar de monos y si ya los cubres con chocolate negro y los decoras con unas rayitas de chocolate blanco, qué más se puede pedir! A los peques de mi primo le encantaron,  y a los padres también,  jiji. Quién se resiste a un buen bizcocho de chocolate?
Pero estoy aquí para enseñaros un plumcake que he preparado con algunos de los frutos secos que me habían sobrado de Navidad: orejones, dátiles y nueces!!! 


Y dónde está la chispa, os preguntaréis.... Pues esta vez es doble porque hidraté los orejones en Cointreau y luego le añadí el licor a la masa. Está ñam! De muerte lenta. 

Orejones de copas!

Os dejo la recetita.
Ingredientes :
- 100 gr mantequilla
- 130 gr azúcar
- 2 huevos
- 130 gr harina
- 1/2 tsp levadura
- 1/4 tsp sal
- 50 ml Cointreau
- frutos secos variados picados  (en mi caso orejones,  dátiles y nueces)
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que estén integrados y añadimos los huevos uno a uno. Después alternamos ingredientes secos y líquidos y por último integramos los frutos secos.


Horneamos a 175 grados unos 50 minutos. Este tiempo es para esta cantidad que sale un plum mediano, si lo hacéis en un molde de plum estándar os quedará muy bajito y seguramente tendréis que hornearlo menos tiempo.


El licor le da la chispa! Un toque delicioso.