Desde hace meses, cuando me regalaron el tapete para macarons (ese que se pega y no he vuelto a usar :-|) quería hacer una receta de macarons de pistacho. En el recetario venía una receta pero usaba pistacho en el relleno, no en las coquillas, y yo quería más pistacho!
Puede que haya puristas de los macarons que digan que los ingredientes de un buen macaron deben ser sólo almendra, claras y azúcar, pero yo quería ir más allá y experimentar con nuevos sabores (no en vano ya había probado los macarons de frambuesa y están de lujo..., o los de choco o limón de Belén que preparamos en el taller de macarons).
Pues como referencia tomé de nuevo una receta de Belén, la de macarons de nueces pero adaptada a pistachos y vaya si salió!
Y de qué los rellené? Habéis probado esos pistachos recubiertos de chocolate que venden al peso? Yo por desgracia sí, jeje, y aunque suelen ir cubiertos de chocolate con leche yo me decanté por un ganaché de chocolate negro, pero no sólo eso sino que preparé una crema de pistacho DE-LI-CIO-SA! Es una especie de natillas de pistacho, espesitas, impresionantes...
Una nueva versión probada y aceptada por unos cuantos catadores, ya que con motivo de la fiesta de Santa Brígida los llevé a mi pueblo y fueron el postre junto con otros macarons que os enseñaré más adelante. Hubo uno para cada uno (que éramos unos cuantos) y todo el mundo me pedía más.
Me encanta hacer macarons!
lunes, 10 de febrero de 2014
lunes, 3 de febrero de 2014
En la huerta ni una gota!
Esta tarta necesita una explicación. Era el cumpleaños de Manuel, el tío de mi novio e íbamos a cenar todos juntos. Quería preparar el postre (cómo no) y se me ocurrió una idea para personalizarla.
Cada vez que llueve y le decimos que vendrá bien para la huerta nos contesta: en la huerta ni una gota!!! Y es que parece haber un microclima y allí llueve menos que en el resto de la ciudad. De ahí que la idea empezase a tomar forma en mi cabeza.
Preparé un bizcocho de vainilla, lo hice capas y lo rellené de dulce de leche, ganaché de chocolate y almendra crocanti. Ñam!
Cada vez que llueve y le decimos que vendrá bien para la huerta nos contesta: en la huerta ni una gota!!! Y es que parece haber un microclima y allí llueve menos que en el resto de la ciudad. De ahí que la idea empezase a tomar forma en mi cabeza.
Preparé un bizcocho de vainilla, lo hice capas y lo rellené de dulce de leche, ganaché de chocolate y almendra crocanti. Ñam!
No quería cubrirla con fondant así que lo hice con ganaché de chocolate, cogí espátula en mano y... a alisar!!! Me queda mucho por practicar...
Para rematar la tarta un bocadillo con la famosa frase, el nombre del homenajeado y un pluviómetro (o eso intenté) a tope de agua, ja ja ja ja.
Quedó graciosa. Y para no desaprovechar nada de nada con los recortes del bizcocho, ganaché y unas almendritas preparé unas bolitas deliciosas.
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