domingo, 1 de marzo de 2015

La cookie XL que terminó en bizcocho con fresas sin gluten

Si sois fans de los Simpsons como yo sabréis que sus capítulos comienzan con un tema que no tiene nada que ver con el desenlace. Algo así pasó con esta receta. Todo comenzó con un post de Alma para San Valentín, la cookie Red Velvet XL. Aparte de la receta y la pintaza de la cookie una frase se quedó grabada a fuego en mi subconsciente: " PD. La cazuelita me la compré en Tiger :)"

 

Hace unos meses abrieron por fin un Tiger en mi ciudad, y menos mal que no voy muy a menudo porque sería mi ruina! Pero tenía que ir a por esa cazuelita, y para casa que me la traje, y para que no se sintiera sola también me traje un molde precioso para hacer tartas. Y quería estrenarlo, así que dándole vueltas me imaginé un delicioso bizcocho con fresas, la fruta de temporada que tanto me gusta. Y para rematar,  por qué no hacerlo sin gluten!
Así que me puse manos a la obra.

Ingredientes:
-100 gr mantequilla
-100 gr azúcar
- 2 huevos
- 1 tsp de vainilla (en mi caso casera)
- 100 gr harina de arroz
- 2 tsp levadura
- 2 Tsp leche
- 100 gr fresas


Ya sabéis,  batimos la mantequilla con el azúcar.  Incorporamos los huevos uno a uno, la vainilla, y luego la harina y la levadura y la leche alternas.
Cortamos las fresas en daditos y las añadimos al final.
Engrasamos el molde, vertemos la masa y alisamos con espátula.


Como acompañamiento corté otros 100 gr de fresas y añadí un par de cucharadas de azúcar y un poco de agua. Quedaron deliciosas.

domingo, 22 de febrero de 2015

Pantera rosa XXL

Este fin de semana ha sido el cumple de mi maridín. 33 ni más ni menos! Ay! Nos hacemos mayores... y pensé en preparar para la celebración con nuestros amigos una tarta especial, una diferente y que nos llevara a nuestra infancia para llevar nuestros años mejor, jeje.
Así que recreé otro de los bollitos que comíamos de pequeños junto con los Círculo rojo que preparé hace unas semanas.
Comencé con un bizcocho genovés super esponjoso con un toque de vainilla. Lo rellené con una deliciosa nata montada y para rematarlo intenté recrear una cobertura lo más parecida posible a la original. No quería un simple chocolate blanco teñido de rosa, quería más sabor.
 

Mezclé chocolate blanco derretido con un poco de nata para aligerar la mezcla y le añadí unas cucharaditas de gelatina de fresa. Esto le dio sabor y más consistencia al enfriar aunque no todo el color que yo esperaba, así que tuve que añadir colorante rosa... La textura era demasiado consistente como para que la cobertura quedara lisa, así que me tocó hacer malabarismos y agudizar mi ingenio para intentar dejarla lo más decente posible. Salvando algunas burbujitas estoy satisfecha.
 

El resultado una tarta deliciosa, no me pareció nada empalagosa y mucho más sana que los bollitos saturados de mantequilla.